Producir electricidad es ahora más caro que hace tres meses. Casi un 6% más, según la última subasta del mercado eléctrico, aunque el gobierno ha decidido dejar la tarifa como está. Pero, ¿por qué ha subido el coste de la generación eléctrica?  La respuesta está en el carbón nacional, que hay que quemar por obligación.

Iluminación led

El debate se repite cada tres meses, es decir, cada vez que se produce una subasta en el mercado eléctrico para actualizar el coste de la luz. En estas subastas se dan cita las compañías generadoras de electricidad y las comercializadoras de último recurso (la mayoría de los españoles pagamos la tarifa de último recurso) para buscar un punto de casación entre la oferta y la demanda de energía.

Ese coste se traslada al recibo de la luz, que se compone de dos partes: el coste de la energía determinado en las subastas, y los peajes de acceso, con los que se pagan conceptos regulados por el gobierno,  como el uso de redes o las primas que reciben las renovables. Según los resultados de la reciente subasta, la luz debería subir cerca de un 6%, pero el gobierno ha decidido bajar los peajes para mantener el precio como está durante el mes de octubre.

Pero, ¿qué factores determinan que la electricidad tenga ahora un coste superior al de hace tres meses? Lo primero que hay que tener en cuenta para responder a este pregunta es que, en gran medida, las compañías generadoras de electricidad y  las comercializadoras son las mismas aunque con distinto nombre. Otro elemento clave es que los propietarios de las centrales de carbón son también propietarios de plantas que utilizan otras tecnologías de generación eléctrica. Y ahora hay que quemar carbón nacional por obligación (RD 134/2010); carbón que, además, recibe tanto ayudas directas como indirectas. Fuentes del sector consultadas por Energías Renovables terminan la ecuación: “A las compañías generadoras les es fácil casar a precios en los que entre el carbón, simplemente retirando otras tecnologías”.

En solo ocho meses ya hemos quemado más carbón que en todo el año 2010. y el  sobrecoste derivado de utilizar este carbón se traslada al 100% de los kilovatios generados. Por eso sube el coste de la electricidad. Las importaciones de gas son otro elemento a tener en cuenta.

¿Resuelve algo congelar la factura?

congelar factura


Que el Gobierno haya decidido congelar el recibo de la luz no resuelve en nada la situación. Eduardo Montes, presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), asegura que “es una tergiversación de la realidad a los consumidores” y advierte de que, si la medida provoca un déficit de tarifa superior al tope legal fijado, la asociación la recurrirá ante los tribunales.

José María González Vélez, presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) coincide con Montes: “la tarifa de la luz debe recoger el coste real del sistema eléctrico. Congelar el precio solo sirve para aumentar el déficit, es engañar a los consumidores, obligarles a que paguen más adelante lo que no pagan ahora “.

En opinión de González Vélez lo que se debería hacer, muy por el contrario, es “imponer a la nuclear tasas que disminuyan el déficit tarifario.” (la industria nuclear mantiene que esta tecnología es la más barata, lo que no le impide cobrar la electricidad a precio de mercado, ganando más dinero que nunca). Para el presidente de APPA, también sería deseable que los generadores y los comercializadores fueran distintos propietarios y gestores.

Industria, por su parte, mantiene que su decisión de bajar los costes regulados de la factura de la luz “no tiene por qué crear más déficit de tarifa, ya que existen recursos técnicos para evitar esta circunstancia”.